Para Tus Oídos: Buena Vista Social Club

viernes, enero 20, 2017

Buena Vista Social Club fue el nombre de un club en La Habana, Cuba, donde se presentaban grandes figuras de la época dorada de la música cubana (1940s y 50s) hasta que fue clausurado durante el gobierno de Manuel Urrutia Lleó.

Cincuenta años después, Juan Marcos de González invitó a Ry Cooder (conocido productor estadounidense muy inclinado hacia el género de « World Music ») a La Habana para grabar un proyecto de música afro-cubana pero éste fracasó porque los músicos que venían desde Mali no pudieron conseguir visas; González y Cooder en lugar de rendirse lo que hicieron fue encontrar a aún más músicos locales para grabar este álbum que es considerado como la perla de la música cubana y el más vendido de su historia, nombrado en honor al club.

Portada del álbum Buena Vista Social Club

Buena Vista Social Club terminó siendo grabado en 7 días con 20 músicos: Luis Barzaga – (coro), Joachim Cooder – (batería y percusión), Ry Cooder – (guitarra), Julio Alberto Fernández – (voz, maracas), Ibrahim Ferrer – (voz), Carlos González – (bongos, campana), Juan de Marcos González – (tres, güiro, coros), Rubén González – (piano), Manuel ‘Puntillita’ Licea – (voz), Orlando ‘Cachaíto’ López – (bajo), Manuel ‘Guajiro’ Mirabal – (trompeta), Eliades Ochoa – (guitarra, voz), Omara Portuondo – (voz), Salvador Repilado – (bajo), Compay Segundo – (guitarra, voz), Benito Suárez Magana – (guitarra), Barbarito Torres – (laúd cubano), Alberto ‘Virgilio’ Valdés – (maracas, coro), Lazaro Vila – (congas).

De éstos, la mayoría ya estaban retirados y habían sido olvidados, como Ibrahím Ferrer que vivía de limpiar zapatos y vender lotería, y Rubén González que era un virtuoso del piano que ni siquiera tenía uno.

Parte de los miembros de Buena Vista Social Club

Cooder ha llamado a la experiencia de grabar este álbum « la mejor de su vida » y a Rubén González « el mejor solista de piano del mundo », con González tan emocionado por volver a tocar el piano que llegaba al estudio antes de que lo abrieran.

De este álbum resaltaremos « Chan Chan » que es el primer track y fue escrito por Compay Segundo, y « Veinte Años » donde Omara Portuondo e Ibrahím Ferrer nos dan un ejemplo perfecto de cómo transmitir nostalgia con la voz.

Ibrahím Ferrer, Rubén González y Omara Portuondo.

Aunque el álbum contó con muchos músicos virtuosos y originales del club, lamentablemente algunos de ellos no disfrutaron del éxito durante mucho tiempo  después de su lanzamiento en 1997, como Compay Segundo, Rubén González e Ibrahím Ferrer que para el 2005 ya habían fallecido.

Este lanzamiento fue muy popular aún sin haber contado con una estrategia de marketing; sus ventas de más de $8’000,000 de copias se han apoyado en gente disfrutándolo y contándole a sus amigos del álbum. Algunos de los músicos tuvieron carreras prolíficas en años posteriores y hasta ahora han lanzado varios álbumes más de manera independiente, con algunos aún presentándose como « La Orquesta de Buena Vista Social Club » hasta 2015.

Hubieron 3 presentaciones en vivo de este álbum: Dos en Ámsterdam y una en Nueva York, y las 3 fueron grabadas e incluidas en el documental que también se llama Buena Vista Social Club y que fue nominado al Oscar como Mejor Documental y ganó un European Film Award en esta misma categoría.

Buena Vista Social Club (el álbum) sigue siendo popular entre los críticos, apareciendo constantemente en varias listas de Mejores Álbumes de Todos Los Tiempos, aunque Ry Cooder pagó un alto precio por este trabajo: Tuvo que pagar $25,000 en una multa impuesta por el gobierno estadounidense por haber hecho negocios con Cuba a pesar de la ley de embargo que existía en esa época.

Un álbum que realmente vale la pena escuchar y vivir por lo menos una vez en la vida, Buena Vista trajo al mundo el son cubano, a algunas leyendas de la música de esta isla, y un inmenso interés no sólo por la música cubana sino también por su cultura y la de toda Latinoamérica.

A continuación este clip que nos muestra el comienzo del documental (que realmente vale la pena ver) al ritmo de « Chan Chan » siendo tocado en el teatro Le Carré en Amsterdam, Abril de 1998.

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